El asma se diagnostica por medio de la historia y el examen físico. El médico investigará los síntomas del paciente, su frecuencia y su gravedad. Los antecedentes familiares de asma y alergias juegan un papel importante. El diagnóstico de asma incluye los tests de funcionamiento pulmonar, tales como espirometría y las mediciones de flujo máximo:
Espirometría
Como las vías respiratorias del paciente asmático se encuentran restringidas (broncoconstricción), la habilidad para exhalar es limitada. La espirometría verifica el volumen del aire al ser exhalado.
Índice del flujo espiratorio máximo
El flujo espiratorio máximo se utiliza para diagnosticar y monitorizar al asma. Este mide cuánto aire el paciente puede exhalar. El medidor de flujo máximo es fácil de utilizar y el paciente puede hacerlo sin ayuda.
Además de estas pruebas, los exámenes de piel o de sangre son útiles para diagnosticar posibles alergias.